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Las iniciativas de la deliberación pública son patrocinadas
por una diversa red de organizaciones cívicas y educativas,
tales como las asociaciones de vecinos, las organizaciones juveniles,
los centros para ciudadanos de mayor edad, las escuelas públicas,
bibliotecas, iglesias o coaliciones de organizaciones. En ocasiones
estos grupos son pequeños e informales y se reunen en la
casa de algún individuo. En otras instancias, son grupos
grandes y organizados, con una participación de miles de
individuos. Lo común entre estos distintos grupos, sin embargo,
es la decisión que han tomado para hacerse responsables de
problemas comunes.
Existen tres clases de formatos que utilizan los grupos para la
deliberación pública:
- el foro o el círculo de estudio
- el grupo de enfoque, y
- el tribunal de ciudadanos.
En seguida, se describe cada uno de éstos con mayor detalle.
Los foros y los círculos de estudio
El objetivo tanto del foro como del círculo de estudio es
involucrar a los participantes a que tomen una decisión,
o por lo menos que trabajen hacia ese fin, con respecto a la manera
en que resolverán un problema o cómo formular una
política que consideran sea importante para la comunidad
o el país. Ambos se caracterizan por la congregación
de individuos que deliberan para llegar a una plataforma común
o un mismo propósito. El foro y el círculo de estudio
podrían diferenciarse en cuanto a tamaño del grupo
y la cantidad de veces en que se reúne el grupo, pero en
esencia, son lo mismo.
- El foro tiende a congregar a un grupo grande (de 30 a 200 personas)
que se reúne una sola vez para hablar de un solo asunto.
- El círculo de estudio por lo general congrega a un pequeño
grupo (de 5 a 20 personas) que se reúne semanalmente en
una serie de 3 a 4 sesiones para hablar del mismo asunto.
Las sesiones de diálogo tanto para el foro como para el
círculo de estudio tienen una duración de casi dos
horas, y son dirigidas por un moderador cuya tarea es centrar la
discusión, hacer intervenir a los participantes y hacer cumplir
las reglas básicas, que son acordadas entre todos. Los moderadores
aclaran las dudas al hacer preguntas y ayudan al grupo a que considere
una variedad de puntos de vista. El entrenamiento para éstos,
que incluye una introducción a las prácticas y procesos
para los foros, lo ofrece las organizaciones National Issues
Forums, Public Policy Institutes y Public Agenda Foundation.
Las sesiones de entrenamiento varían desde un día
hasta dos días y medio. El centro Study Circle Resource
Center ofrece un formato básico de entrenamiento de seis
horas para los moderadores. El entrenamiento, para realizar ya sea
un foro o un círculo de estudio, puede beneficiar a los moderadores;
sin embargo, no es obligatorio. Existen guías de recursos
y manuales de entrenamiento que pueden proveer a los moderadores
con la información necesaria para planear, conducir, y evaluar
las reuniones de deliberación y para ejecutar los planes
de acción y actividades de seguimiento.
Dependiendo de las metas del foro o del círculo de estudio,
ambos formatos apoyan a los participantes a través de varias
fases de la deliberación: desde la conversación, la
atención y el aprendizaje acerca del sentir que tienen los
demás respecto a un tema, hasta el desarrollo de planes de
acción, las recomendaciones, la creación de comités
de trabajo, o la influencia sobre la creación de políticas.
De estas discusiones, podrían surgir nuevos foros o círculos
de estudio relacionados con los primeros.
Un foro o círculo de estudio podría tener la intención
de determinar la acción que debe emprenderse. Esta función
de emprender ciertas acciones está ejemplificada en las películas
de tipo vaquero cuando el pueblo se congregaba, se perdía
el temor y se contrataba a un alguacil para terminar con los bandidos
(Mathews, 1996). Un ejemplo más moderno es una comunidad
que delibera acerca de la cuestión de calidad en la educación
y la decisión de crear una fundación educativa de
la comunidad para financiar los pedidos especiales de los maestros
para enriquecer el currículo.
En otras ocasiones, el foro o el círculo de estudio tiene
la intención de informar a una entidad gubernamental como
lo es el consejo escolar o el consejo municipal, cuya responsabilidad
es el diseño y la implementación de alguna acción.
En este último caso, los participantes deliberan para que
los responsables de emprender acciones lo hagan con base en recomendaciones
informadas y bien pensadas. Para ejemplificar cómo podrían
los foros ayudar al distrito escolar en la práctica de la
toma de decisiones administrativas locales, una escuela de preparatoria
se encontró con el reto de hacer la transición entre
un plan de estudios con enfoque a las carreras técnicas a
un plan de ciencias y tecnología. A través de numerosos
foros que incluían estudiantes, padres de familia, personal
y miembros de la comunidad, la escuela se enteró de las preocupaciones
y expectativas de la comunidad. Éstas se reflejaban en el
plan del cuerpo docente en cuanto a la reorganización de
la escuela. A cambio, la comunidad dio su aprobación a la
escuela y ofreció un mayor apoyo y un compromiso leal.
A diferencia del foro, el círculo de estudio se reúne
varias veces. Sin embargo, hay muchas variaciones en la estructura
básica del círculo de estudio donde pequeñas
reuniones semanales son llevadas a cabo durante el transcurso de
3 a 4 semanas. Algunos grupos incorporan el círculo de estudio
a una reunión programada de manera regular. Otros grupos,
que no pueden reunirse de manera regular, llevan a cabo un retiro
o taller donde todo el círculo de estudio se lleva a cabo
en uno o dos días (Study Circles Resource Center,
1993, pág. 4).
Tanto los foros como los círculos de estudio pueden realizarse
a niveles locales, municipales, estatales y nacionales. Las discusiones
por lo general empiezan con la participación personal centrada
en las experiencias, puntos de vista e intereses propios del participante.
Luego el asunto se considera desde múltiples puntos de vista.
Los asuntos se dividen en secciones manejables, y los temas controvertibles
se tratan en detalle (Study Circles Resource Center, 1993,
pág. 3). Los asuntos que se analizan con frecuencia son:
las relaciones raciales, actos criminales, la drogadicción,
la educación y otros problemas o controversias comunitarias.
Para ayudar a los participantes analizar estas perspectivas distintas,
muchos foros y círculos de estudio ofrecen manuales, videos
y otros materiales para los participantes. Estos recursos pueden
obtenerse con organizaciones tales como National Issues Forums
Institute y el Study Circles Resource Center y podría
adaptarse a las necesidades locales. Muchas comunidades y organizaciones
también elaboran y crean sus propios materiales.
Los grupos de enfoque
El propósito de los grupos de enfoque es comprender lo que
piensan acerca de un asunto los diferentes grupos de una comunidad.
Las diferentes clases de grupos, formadas por miembros representativos,
ofrecen distintos puntos de vista. El grupo de enfoque es una conversación
estructurada enfocada a un conjunto de preguntas y por lo general
dura cerca de dos horas. Está diseñado para medir
el sentir de un grupo de 10 a 15 participantes sobre un tema específico.
Las preguntas se seleccionan de manera cuidadosa para deducir de
varios grupos (padres de familia, estudiantes, educadores, miembros
de la comunidad o empleados) la forma de pensar, las preocupaciones
y los deseos.
De manera general, una sola organización como el consejo
escolar o asociación de vecinos será la organización
iniciadora. Con frecuencia, éstas se coordinan con otros
grupos para hacer intervenir a un grupo diverso de ciudadanos que
ayudarán a crear una imagen clara y precisa de la comprensión
de la comunidad y la dirección deseada. Tony Wagner (1995)
ofrece información básica en Cómo llevar
a cabo un grupo de enfoque. Un grupo de maestros tendrá
necesidades y preocupaciones distantas de las de los padres de familia.
Por lo tanto, él dice que un grupo de enfoque por separado
para cada grupo, ofrecerá una oportunidad para comprender
sus diferentes puntos de vista y preocupaciones. En otras ocasiones,
según explica él, ayuda combinar los grupos, para
que éstos incluyan perspectivas variadas. Sin embargo, si
el intento del diálogo es aprender cómo aprecia uno
de los grupos al otro, es mejor mantener a los grupos separados.
Un grupo de enfoque podría ser una sola sesión donde
se recopilan los puntos de vista de otros grupos de enfoque realizados
con grupos representativos de la comunidad. La información
de estas discusiones puede ayudar en el diseño de cuestionarios
para una encuesta o asamblea pública. Si la meta es también
educar en parte a la comunidad en general sobre un tema complejo,
entonces una serie de varios grupos de enfoque por separado sobre
un período extenso podría ayudar a informar a la comunidad.
Una serie de grupos de enfoque podría también dar
lugar a una asamblea pública más grande que incluyera
muchos participantes.
Una serie de grupos de enfoque podría también impartir
conocimiento y comprensión y podría ayudar a los participantes
a llegar a un consenso basado en el diálogo de reflexión.
En este caso, una extensa serie de diálogos tiene valor educativo.
Por ejemplo, un distrito escolar utilizó los grupos de enfoque
para que se comprendiera y aclarara el asunto complejo de la reforma
escolar. El diálogo dio a los participantes el tiempo necesario,
la información y la variedad de perspectivas en las que basaron
sus decisiones.
Por lo general, cuatro o cinco preguntas bien diseñadas
enmarcan el asunto y ayudan aclarar lo que piensa la gente. Al comparar
los grupos de enfoque, es mejor hacer las mismas preguntas en el
mismo orden. Un moderador imparcial, cuyo papel es promover la participación
de todos los miembros, establecer y hacer cumplir las reglas de
base acordadas de manera mutua y avanzar la discusión, deberá
ser el que dirija la discusión. Las organizaciones Institute
for Responsive Education y Public Agenda Foundation ofrecen
varias sesiones de entrenamiento que duran desde medio día
hasta dos días. Los moderadores de grupos de enfoque se beneficiarán
del entrenamiento; sin embargo, no es un requisito.
Tribunal de Ciudadanos
Un tribunal que delibera a favor de una política pública
se conoce como un tribunal de ciudadanos. El objetivo del tribunal
es congregar a un grupo de ciudadanos representativos de la comunidad
para analizar un asunto complejo y dictaminar una resolución.
Los miembros del tribunal reciben instrucciones en detalle sobre
todos los antecedentes y el actual sentir sobre de un asunto específico
y se le pide que delibere y haga recomendaciones a la comunidad
en general. Un tribunal se compone de 12 a 24 miembros que se han
seleccionado al azar, para que representen un microcosmos de la
comunidad. Un moderador dirige las audiencias que duran de cuatro
a cinco días y testigos expertos presentan los informes.
Los testigos son la única fuente de información. Un
tribunal podría permanecer unido o podría formar grupos
más pequeños. Ya sea en grupos grandes o más
pequeños, el tribunal estudia la información, vuelve
a interrogar a los testigos y discuten los diveros aspectos del
asunto tratado. El tiempo, los recursos y la información
ayudan al tribunal llegar a una conclusión con una solución
razonable, bien pensada y desarrollada. Las conclusiones del tribunal
se presentan a la entidad que los comisionó en primera instancia.
El veredicto del tribunal no necesita ser unánime y sus recomendaciones
no necesariamente son obligatorias. Sin embargo, la entidad que
comisionó al tribunal debe informar al público general
acerca de los resultados de este tribunal y debe comprometerse a
llevar a cabo las recomendaciones o dar las razones por las que
decidió no hacerlo.
Los tribunales pueden formarse a nivel local, municipal, estatal
y nacional, o en escala más pequeña al de organizaciones
individuales. La idea del tribunal de ciudadanos fue de Ned Crosby
quien la creó en 1971 en el Centro Jefferson. Se utiliza
en Estados Unidos al igual que en Alemania e Inglaterra.
He aquí un ejemplo de cómo un distrito escolar utilizó
el proceso del tribunal para identificar y resolver sus necesidades.
Se hizo una encuesta telefónica al azar para elegir 24 miembros
que formaran un tribunal con representación del distrito
en cuanto a edad, educación, género, ubicación
geográfica y actitud general. Durante cinco días consecutivos
el tribunal escuchó el testimonio de testigos; deliberaron
entre ellos mismos y formularon un conjunto de recomendaciones.
Un reporte final fue presentado en un foro público.
Al igual que los foros, los círculos de estudios, y los
grupos de enfoque, el proceso del tribunal de ciudadanos ayuda a
que los participantes tengan una perspectiva más objetiva
y más abierta y vean los asuntos a través de múltiples
puntos de vista. La deliberación empieza con los hechos,
lleva la discusión más allá de la acumulación
de conocimientos e información, a un lugar donde ni el experto
ni el libro puede aconsejar, es decir, lo lleva al lugar conocido
como "el conocimiento público" de acuerdo con David
Mathews. Este conocimiento es el producto de una seria reflexión
y es posible lograrlo sólo a través de la participación
en grupo (Mathews, 1996)
Costos e Instalaciones
Según el tamaño, la duración y la implementación,
los costos del foro, del círculo de estudio, o del tribunal
de ciudadanos puede variar desde lo mínimo (por medio del
uso de voluntarios y métodos de origen popular) a lo más
costoso (con una estructura a nivel municipal o estatal que es planeada
por y realizada por un grupo comunitario o coalición y una
organización de diálogo profesional). Las comunidades
podrían también usar una combinación de tres
formatos. Las escuelas, las instituciones de educación mediasuperior
y superior, incluyendo las universidades, las bibliotecas, los centros
comunitarios y los centros religiosos son lugares excelentes para
las reuniones. Estos pueden ofrecer un lugar para reuniones de grupos
grandes y pequeños, equipo audiovisual y estacionamiento.
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