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Forme
un comité de planeación y asegúrese de que sea representativo.
Por
lo general, dos errores muy comunes echan a perder los esfuerzos
de planeación antes de comenzar. El primero es contar con muy pocas
personas y que esas personas sean un administrador y los pocos compañeros
entusiastas por la tecnología educativa. El propósito de usar la
tecnología es mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Los objetivos
educativos deben ser el foco de la planeación para el uso de tecnología.
Todos aquellos a quienes les competen esos objetivos necesitan participar
de lleno en el proceso de la planeación, desde los miembros del
consejo escolar hasta los maestros y padres de familia.
Contar
con un comité de planeación cuyos miembros representan los diferentes
grupos de la comunidad ayudará también asegurar que su plan sea
realizado a pesar de que cambien los dirigentes o los maestros,
entre otras cosas. Un comité representativo también asegurará que
se contará con la variedad de experiencias y comprensión necesaria
para desarrollar un plan que se pueda poner en práctica.
Los
comités de planeación deben contar por lo menos con ocho o diez
miembros y como máximo con un total de veinte a veinticinco miembros.
Si tiene una cantidad menor a ésta, necesitará buscar otros que
lleven a cabo tareas específicas conforme se vayan creando los subcomités.
Si tiene más personas, posiblemente tendrán que dividirse en tres
o cuatros subcomités para realizar el trabajo.
Como
mínimo, el comité deberá incluir a un miembro del consejo escolar,
al director de la escuela, a un coordinador o supervisor del currículo,
a un coordinador de tecnología o maestro en computación si lo tiene
(o una maestra interesada en la tecnología), uno o más maestros
que sean líderes educativos, uno o más padres de familia y un representante
del comercio local o grupo cívico. Quizá también deseará incluir
estudiantes, que muy a menudo resultan ser grandes recursos tecnológicos.
En algunas escuelas, los estudiantes resuelven problemas y ofrecen
apoyo técnico.
Además,
quizá quiera incluir los servicios de un consultor que pueda ofrecer
sus conocimientos especializados en la materia. Pero tenga en cuenta
que, aunque los vendedores y consultores saben mucho sobre equipos
y programas, su conocimiento sobre la educación y las escuelas públicas
podría ser muy limitado. Los consultores pueden ser de mucha ayuda
siempre y cuando se considere su colaboración en el contexto de
las necesidades y soluciones locales.
Empiece
con una pregunta:
¿Cómo nos ayuda la tecnología a que se logre la forma
de enseñanza y aprendizaje que deseamos tener en nuestra escuela?
La
primera obligación del comité de planeación deberá ser establecer
una visión educativa. Consideren lo que ustedes desean que sus estudiantes
aprendan, no solamente en cuanto a las computadoras, sino también
en cuanto a todas las materias. Consideren las estrategias educativas
que los maestros necesitarán para lograr esos objetivos. Luego consideren
las maneras en que la tecnología puede ayudar a lograrlo. Obviamente,
su plan de tecnología tendrá que estar alineado con el plan educativo
del distrito escolar.
El
Centro Thornburg, en su informe Technology Planning for the Communication
Age sugiere dar importancia a las siguientes preguntas:
¿Cómo
puede ayudar la tecnología plantear a los estudiantes nuevos conceptos
e ideas en las áreas curriculares?
¿Cómo
los puede ayudar a adquirir información actualizada sobre las materias
que están estudiando?
¿Cómo
los puede ayudar a trabajar de manera colaborativa con sus compañeros?
¿Cómo
los puede ayudar a crear proyectos interactivos de multimedios que
sirvan como vehículos de evaluación para sus estudios?
Una
copia de este informe está disponible en la página electrónica del
Centro Thornburg en la siguiente dirección: http://www.tcpd.org-/tpd/handouts.html
o puede comunicarse al:
Thornburg
Center
P. 0. Box 7168
San Carlos, CA 94070-7168
Haga
una auditoría de los recursos disponibles.
Es
importante que el comité de planeación tenga una idea clara de los
recursos tecnológicos y medios de apoyo con los que cuenta su escuela
o distrito escolar. Para ayudar a formar un perfil completo de las
condiciones actuales, existen listas de cotejo, de auto evaluación
y otras guías. Los elementos comunes en una auditoría por lo general
incluyen:
Equipo y programas existentes. No se limite a las computadoras.
Incluya equipo de video, calculadoras para gráficas, grabadoras
de cintas, y otro equipo tecnológico.
Nivel del uso del equipo y de los materiales existentes.
Apoyos a la infraestructura. Esto incluye instalación eléctrica,
suministro de energía eléctrica, líneas telefónicas, capacidad disponible
de la banda de transmisión, medidas de seguridad y otros relacionados.
Condiciones ambientales. Esto incluye áreas aisladas de asbesto,
aire acondicionado, ventilación, iluminación, acústica, interferencia
electromagnética, protección contra la humedad y otros.
Destreza y experiencia. Deseará realizar una encuesta extensa sobre
la destreza de los maestros pero sin pasar por alto el conocimiento
de los estudiantes, de los padres de familia, de los comerciantes
locales, las agencias de la comunidad y otras organizaciones.
Recursos económicos locales, equipo, apoyo técnico y otros recursos
humanos.
Cuando
se establece una visión educativa, se determina el punto al que
se quiere llegar. La auditoría proporciona una idea del punto
donde se encuentra actualmente. Una vez que se determinen
esto, el comité podrá decidir el camino a seguir para ir de un punto
al otro.
Smart
Valley, Inc.
155 Bovet Road, Suite 400
San Mateo, CA 94402 (ó50) 577-8907

Lumley,
D. y Bailey, G.D. (1997). Planning for technology A guidebook
for teachers, technology leaders, and school administrators.
Bloomington, IN: National Educational Service.
http://www.nationaleducationalservice.com/Public/index.asp
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